La predilección de la Hermandad de la Trinidad por las personas privadas de libertad como destinatarios de su Obra Social se tradujo en 2006, con motivo de la Coronación Canónica de la Virgen de la Esperanza, en la firma de un convenio con la Fundación PROLIBERTAS por el que la Hermandad se implicaba económica, personal e institucionalmente en la Casa de Acogida “Emaús-Esperanza de la Trinidad”.
Veinte años después, en consideración con el compromiso sostenido de la Hermandad con esta obra social y coincidiendo con el 25º aniversario de Prolibertas, el Patronato de la Fundación ha decidido que la misma pase a denominarse 𝑪𝒂𝒔𝒂 “𝑬𝒔𝒑𝒆𝒓𝒂𝒏𝒛𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝑻𝒓𝒊𝒏𝒊𝒅𝒂𝒅”.
Este cambio de denominación, que la Hermandad asume como un aldabonazo para intensificar su compromiso, se celebrará a las 18:30 horas del próximo 10 de junio, aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen de la Esperanza, con la bendición de un azulejo conmemorativo de esta importante efeméride para la Fundación PROLIBERTAS y para la Hermandad de la Trinidad de Sevilla. El azulejo se colocará en la fachada de la Casa en la calle Teide nº 7 de Sevilla.
La Casa “Esperanza de la Trinidad” nace de la Misión Compartida entre la Hermandad de la Trinidad y Fundación PROLIBERTAS, en continuidad con el carisma de la Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos.
Se trata de un hogar de redención y acogida, nacido en 2004 y consolidado tras la Coronación Canónica de la Virgen de la Esperanza en 2006, este hogar recoge la herencia de las antiguas Domus Trinitatis que fundara San Juan de Mata para la liberación de los cautivos. Hoy, las cautividades son distintas, pero el sufrimiento es el mismo. Por eso, esta casa acoge a hombres y mujeres privadas de libertad. No es un simple lugar donde dormir; es el apoyo que necesitan para rehacer sus vidas y volver a empezar en sociedad.
𝗨𝗻 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗼𝗺𝗶𝘀𝗼 𝗱𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗮 𝗹𝗮 𝗛𝗲𝗿𝗺𝗮𝗻𝗱𝗮𝗱
Queremos ser una comunidad que sale al encuentro y tiende la mano. No nos limitamos a sostener este proyecto económicamente a través de la Diputación de Caridad. Lo más importante es la implicación humana: compartir jornadas de convivencia, ofrecer nuestro tiempo en el voluntariado, invitarles a nuestros cultos y estar pendiente de sus necesidades. En la Casa “Esperanza de la Trinidad” se mira a las personas a los ojos, con dignidad y sin etiquetas.
𝗨𝗻𝗮 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗻𝗱𝗮 𝗼𝗽𝗼𝗿𝘁𝘂𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗲𝘀 𝗽𝗼𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲
En los últimos 20 años han pasado 1259 personas por la casa, 1086 hombres, 111 mujeres y 62 menores. Los cambios que les ha facilitado la Casa “Esperanza de la Trinidad”:
– El 90% de las personas han establecido hábitos de autonomía y cuidado personal.
– El 70% han participado en itinerarios activos de empleo con éxito.
– Al terminar su estancia, el 70% han conseguido una vivienda estable y autónoma.
– El 95% afirman que su calidad de vida ha mejorado drásticamente.
El trabajo desarrollado hasta ahora en la Casa “Esperanza de la Trinidad” ha sido reconocido con dos medallas al mérito social penitenciario, en 2016 para la Casa como Obra y en 2019 para la Hermandad por su implicación, la medalla de la ciudad concedida a la Hermandad en 2019 y el premio “Gota a Gota de Pasión 2016” de la Fundación Cajasol en el apartado de inclusión social.
#𝑺𝒐𝒚𝒅𝒆𝒍𝒂𝑻𝒓𝒊𝒏𝒊𝒅𝒂𝒅

